Tras dos años de búsqueda y dos de ejecución, en julio de 1998 se concreta un sueño, un nuevo lugar de trabajo: la planta abierta, que refleja la filosofía de Punto y contribuye a:
Aunque a primera vista, sea la arquitectura y sus detalles lo que sorprende, todo está dispuesto al servicio de la funcionalidad y de la sinergia de trabajo.